Finca Vida Libre
Finca Vida Libre
Un refugio ecológico escondido en las montañas del norte de Gran Canaria

En lo alto de las montañas del norte de Gran Canaria, rodeada de reservas naturales protegidas, nuestra finca ecológica ofrece una escapada tranquila lejos del turismo de masas. Aquí, la vida se ralentiza y la naturaleza toma el mando.
Te invitamos a experimentar una vida sencilla y sostenible, con impresionantes vistas a la montaña y el profundo silencio de las tierras altas. Un lugar para reconectar: con la naturaleza, contigo mismo y con el lado más auténtico de la isla.
Si buscas una Gran Canaria más allá de las multitudes, donde la naturaleza aún manda y el tiempo parece generoso, la has encontrado.

Descubre lo mejor del norte de Gran Canaria
Alojarse en Finca Vida Libre significa despertarse en una de las zonas más verdes y auténticas de Gran Canaria. Rodeada de montañas, bosques y el océano Atlántico, esta zona ofrece una mezcla perfecta de naturaleza, cultura y relax.
Los amantes de la naturaleza pueden adentrarse directamente en el Barranco de Moya y los cercanos Los Tilos de Moya, un bosque de laurisilva protegido con hermosas rutas de senderismo, cascadas y miradores panorámicos. Es un lugar ideal para caminar, hacer trail running, observar aves o simplemente disfrutar del paisaje tranquilo.
A poca distancia en coche llegarás a la escarpada costa norte, conocida por sus espectaculares acantilados, piscinas naturales y playas tranquilas. Disfruta de un refrescante chapuzón en lugares como Sardina del Norte o las piscinas naturales de Agaete, seguido de un pescado fresco en un restaurante junto al mar. Desde el cercano puerto de las Nieves, también puedes unirte a una excursión en barco para avistar delfines y ballenas en su hábitat natural.
La cultura y la historia nunca están lejos. Explora pueblos con encanto como Gáldar y Agaete, visita los mercados locales o descubre yacimientos arqueológicos que cuentan la historia del pasado indígena de Gran Canaria. El exuberante Valle de Agaete es famoso por sus plantaciones de café, viñedos y frutas tropicales.
Para quienes disfrutan del ciclismo, el surf o la fotografía, el norte de la isla ofrece infinitas posibilidades y muchas menos aglomeraciones que el sur. Y si te apetece un poco de vida urbana, Las Palmas de Gran Canaria —con sus playas, tiendas, museos y su vibrante casco antiguo— está a solo un corto trayecto en coche.
Tanto si vienes por la aventura, la naturaleza o el slow living, Moya es la base perfecta para experimentar la verdadera Gran Canaria.
