Sesión de pintura de terapia creativa

A lo largo de los años he experimentado por mí misma lo bueno y necesario que es tomarse tiempo para una misma. En tiempos donde todo va tan rápido, donde hablar de tus sentimientos es una señal de debilidad y el tiempo —tiempo para escuchar lo que necesitamos, qué dirección tomar, qué límites establecer para escuchar, para saber quiénes somos y tener paz mental— es una necesidad que la mayoría de las veces seguimos evitando. Para mí fue necesario aprender esto.


Y cuando no sabía cómo empezar, cómo tomarme tiempo para mí y escuchar lo que necesitaba, para poner las cosas en perspectiva... descubrí que los momentos creativos que me tomaba para pintar, dibujar, hacer garabatos o escribir me ayudaban a calmar mi mente y mi cuerpo. Sentí que había encontrado una herramienta no solo para aportar serenidad en medio de mi ansiedad, sino que también era capaz de comprender las transiciones y los cambios que estaban ocurriendo en mi vida.

Me encanta cuando la gente simplemente se lanza a lo desconocido y comienza el proceso creativo; es muy divertido, pero al mismo tiempo revela las cosas por las que están pasando en la vida e incluso aparecen de repente esos sentimientos que están mudos, que no han podido expresarse a lo largo del tiempo.

Scroll al inicio